La migración guatemalteca a Estados Unidos también ha llevado consigo una enorme diversidad lingüística. En ciudades como Los Ángeles, Oakland y Kingston, Nueva York, lenguas mayas como el k’iche’, el mam y el q’eqchi’ siguen presentes en hogares, comercios, iglesias, escuelas y actividades comunitarias, según han documentado medios como el Los Angeles Times.
Según datos del Censo de Estados Unidos, en 2020 vivían en el país alrededor de 1.7 millones de personas identificadas como guatemaltecas. Una parte de esta población procede de comunidades indígenas donde el español no siempre es la lengua materna.
Guatemala cuenta con 22 lenguas mayas, además del xinka, el garífuna y el español, una diversidad lingüística que también ha comenzado a establecer nuevas raíces en Estados Unidos, como explica la revista académica Maya America.
Para muchas familias migrantes, preservar los idiomas mayas en Estados Unidos no significa únicamente mantener un vínculo con Guatemala. También permite comunicarse entre generaciones, transmitir historias familiares y mantener viva su identidad cultural.
K’iche’ en Los Ángeles: una lengua que sigue presente
El k’iche’ es una de las principales lenguas mayas de Guatemala. Cuenta con más de un millón de hablantes y posee una importante tradición escrita. Obras fundamentales de la cultura maya, como el Popol Vuh y el Título de Totonicapán, fueron redactadas en esta lengua, según el proyecto lingüístico de la Universidad de Texas en Austin.
En Los Ángeles, el k’iche’ forma parte de la vida cotidiana de numerosas familias guatemaltecas.
En 2021, la organización indígena CIELO, con apoyo de UCLA, desarrolló un proyecto para identificar los hogares donde se hablan lenguas indígenas latinoamericanas. El Los Angeles Times informó que el proyecto detectó una presencia especialmente importante de hablantes de k’iche’ en Westlake, cerca de MacArthur Park.
De unos 2,500 hogares atendidos por CIELO, alrededor de 1,300 incluían al menos a una persona que prefería comunicarse en una lengua indígena. El k’iche’ figuraba entre las más frecuentes.
Durante el ciclo escolar 2020-2021, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles también había identificado a 247 estudiantes cuyo idioma principal o del hogar era el k’iche’.
Estos datos muestran que la lengua sigue utilizándose mucho más allá del ámbito familiar.
Mam en Oakland: idioma, comunidad y vida cotidiana
En Fruitvale, un vecindario de Oakland, California, la comunidad mam ha creado uno de los ejemplos más visibles de continuidad lingüística en Estados Unidos.
El San Francisco Chronicle documentó cómo el mam se escucha en pequeños comercios, puestos de comida, centros comunitarios, festivales e iglesias.
El periódico estimó que alrededor de 10,000 personas mam vivían en Oakland, aunque líderes comunitarios consideran que la población del área de la Bahía podría ser mayor.
La preservación del idioma también depende de las nuevas generaciones. Organizaciones y líderes comunitarios realizan actividades para que los niños conozcan la lengua, las historias y las tradiciones de sus familias.
En este contexto, el mam no es solamente una herencia cultural. Sigue siendo una lengua que se utiliza para comprar, conversar, celebrar y participar en la comunidad.
Q’eqchi’ en Kingston: nuevas comunidades, nuevas generaciones
Kingston, en el estado de Nueva York, se ha convertido en otro punto importante para la diáspora maya guatemalteca.
En 2024, el periódico Times Union informó que la organización Ulster Immigrant Defense Network atendía a unas 500 familias inmigrantes de la zona, la mayoría q’eqchi’.
El mismo reportaje señala que también existen comunidades q’eqchi’ en otros lugares de Estados Unidos, entre ellos Utah y Los Ángeles.
En Kingston, la lengua se mantiene principalmente dentro de las familias, pero también está ganando presencia en escuelas y organizaciones locales.
Padres q’eqchi’ enseñan el idioma a sus hijos y mantienen contacto con familiares en Guatemala, mientras algunos jóvenes actúan como enlace entre personas que hablan q’eqchi’, español e inglés.
Esta convivencia entre tres idiomas muestra el papel que pueden desempeñar las nuevas generaciones en la continuidad de la lengua.
La tecnología también ayuda a preservar las lenguas mayas
La preservación de los idiomas mayas ya no ocurre únicamente mediante la transmisión oral.
Un estudio publicado en 2026 en la revista académica Maya America describe iniciativas para crear glosarios con audio, teclados digitales y materiales educativos para las 22 lenguas mayas de Guatemala.
Estos proyectos buscan que los propios hablantes y las organizaciones comunitarias participen en el desarrollo de las herramientas.
La tecnología no sustituye a la familia ni a la comunidad, pero puede ampliar los espacios donde una lengua se aprende, escribe y utiliza. Investigaciones sobre la defensa de las lenguas mayas también destacan la importancia de crear contextos sociales, educativos y profesionales donde estas lenguas puedan emplearse activamente, como explica este estudio publicado en Maya America.
Idiomas mayas vivos en Estados Unidos
Las experiencias de Los Ángeles, Oakland y Kingston muestran que el k’iche’, el mam y el q’eqchi’ no son simplemente lenguas trasladadas desde Guatemala. Son idiomas vivos que se adaptan a nuevos lugares y nuevas generaciones.
Su continuidad depende, sobre todo, del uso diario: hablar con los abuelos, criar a los hijos, contar historias, participar en celebraciones, atender un negocio o ayudar a otras familias de la comunidad.
Cada conversación en k’iche’, mam o q’eqchi’ contribuye a que estas lenguas sigan formando parte de la vida de las comunidades guatemaltecas en Estados Unidos.
Créditos de la imagen: Kenneth C. Zirkel, CC BY-SA 4.0 , via Wikimedia Commons
